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En el Insomnio

29 Mar

A veces pienso que podría ser un sueño. Un mal sueño. De los que empiezan con inocencia, con sigilo, hasta tomar matices perversos y hacernos despertar a mitad de la madrugada, el sudor mezclándonos la piel con las sábanas. Y después, la felicidad taciturna que nos deja aliento para pensar, entre el espanto y los jadeos: “Solo una pesadilla, Dios mío. Nada más que una pesadilla”.

A veces pienso que soñamos, todos. No puede pasarnos tanto. No nos merecemos tanto. Ningún pueblo sostiene un hipnotismo sin final. Los hechizos son frágiles, se resquebrajan. Y como así lo creo, digo: alguna vez los pueblos se despiertan, se miran entre todos, sienten vergüenza común, felicidad común, de haber estado dormidos de tan indigna manera.

Y olvidan, también por acuerdo común, que mientras duró ese sueño maldito se hicieron daño entre ellos: entre hermanos de Patria y de sangre; hermanos de fe, de idioma, de raza. Olvidan, para alivio de sus conciencias, que alguna vez pidieron paredón como se clama perdón, que exigieron la muerte mientras sacaban música de sus manos, de sus coros rimantes, con los labios sobrados de risa.

Olvidan que se mordieron como los peores caníbales: los que no salen a comer la carne de otras tribus, que engrosan sus tripas con el pellejo de los suyos; que alguna vez pusieron empeño y energías en maldecir y ofender, en golpear, en excluir. En poner del otro lado del mar a millones de hermanos, condenarlos a un destierro donde muchos debieron morir con el pecho inundado de rencores, de nostalgias mal curadas, de añoranza sin paz.

Tras sacudirse las sábanas, por fin, el país de somnolientos acabados de despertar ensaya una sonrisa mal tenida que es como una disculpa universal: la disculpa de los católicos puros ante el recuerdo de la Inquisición; la disculpa de los germanos cuando su pesadilla aria y racista terminó por fin.

Una de esas disculpas que carga en sí con la falta de decoro de muchos hombres, de muchos años. Incluso, los que no creen necesaria la disculpa. Los que no entienden el significado de la palabra amor: el de verdad, el sublime, el más cantado y contado: el amor que no concibe el bien para unos y el mal para tantos otros. Los que no entienden el significado de libertad: la de todos, la que amamos aunque no sepamos que la amamos, y sin la cual algunos terminaríamos por desangrarnos con la agonía de aquel personaje de Borges, que pedía perdón a sus hijos por morir tan despacio.

En nombre de esos, los que no saben de decoro ni de superioridad espiritual, también se disculpan los pueblos.

En nombre de quienes mueren pervertidos de odios, pensando que hicieron mucho bien: que era necesario masacrar a los enemigos del Estado (Dios no le tenga en la gloria, General Pinochet), que era necesario acabar con los farsantes (púdrase entre barrotes, Mark David Chapman), y que dividir a un país enano, viciar de rencores a un país enano -once millones de nativos: un palenque provincial-, segregarlos en nombre de una ideología quimérica, era el deber supremo para granjearse la inmortalidad.

Dios tampoco le quiera a usted, Comandante. Yo me apiado de su senilidad y de su mortalidad inevitable. Pobre uva disecada.

Y tras el sueño patético, finalizada esta larga noche, tan pestilente, tan para ser diluida en amnesia; esta noche con tanta familia fragmentada, tanto hijo sin padre, tanto Virgilio con miedo y Cabrera sin paz, tanto amor perdido sin remedio, tanto ahogado aliñando el mar con su cuerpo… Después de esta ilusión de dólares y tiburones, regresar a la vida real.

La vida real en que un pueblo segmentado entre gusanos y partidistas, jineteras y federadas, comunistas y comunitarios, oficialistas y anarquistas, blogueros y segurosos, comienza a fortalecerse, a perder la debilidad de la arrogancia, la debilidad de lo cruel, y se acaricia la cabeza a sí mismo como a un chiquillo temeroso del regaño: “Apenas una travesura, que no pase más, por favor.”

A veces creo que soy yo quien sueña. Podría ser. Pero no soy el único. Y dentro de mí, en mi cerebro plagado de surrealismo real, de felicidad ingenua e infantil, mi Isla flotante está a punto de abrir los ojos tras su letargo de medio siglo. Y yo quiero estar bien despierto, como un insomne empedernido, para que nadie me lo tenga que contar.

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40 comentarios

Publicado por en marzo 29, 2011 en 03 Marzo, 2011

 

40 Respuestas a “En el Insomnio

  1. Gabriel

    marzo 29, 2011 at 3:15 am

    Pues, querido Ernesto, si no quieres que nadie te lo cuente, sería interesante que estuvieses allí para ver en directo el final de la pesadilla.

     
    • José Antonio Torrent Aróstegui

      marzo 29, 2011 at 12:33 pm

      Muy ácido este comentario … Estás tú allí para atestiguar lo que pasa o lo que vá a pasar? No. Tu estás lejos, a buen recaudo, esperando a ver si ves las noticias en CNN.

       
      • Celso

        marzo 29, 2011 at 10:44 pm

        Y tu, Jose Antonio Torrent, donde coño estas?

         
      • Gabriel

        marzo 31, 2011 at 4:10 am

        No lo planteé como una crítica sino como un deseo. Ernesto es un cubano con un talento excepcional que sería mucho más útil para Cuba dentro que fuera.

        Jamás he cuestionado en valor de Ernesto. Ha demostrado sobradamente cuando estaba en Cuba que es capaz de enfrentarse con quién sea y decir las cosas bien alto y muy claras.

         
  2. El Profe

    marzo 29, 2011 at 3:54 am

    Eso esperamos todos, por eso No dormimos o dormimos poco.

     
  3. Herman D.

    marzo 29, 2011 at 4:03 am

    Ufff… Tremenda pluma. Escribes muy sólido Ernesto. Demasiado bien. Para mi gusto, estes fuera o dentro de Cuba sigues siendo una de las voces -por no ser absolutista- mas autenticas e inteligentes de la intelectualidad joven de nuestro pais. Felicidades, muchacho.

     
  4. Aguaya

    marzo 29, 2011 at 4:53 am

    Espero con ansiedad ese día, sueño con él… cada mañana leo noticias a ver si ya llegó, por fin, pues quiero vivirlo bien despierta.

     
  5. Mario Jacas

    marzo 29, 2011 at 6:43 am

    Apretaste mi socio, fenomenal, yo también sueño todos los días, y nuestro pueblo esta abriendo los ojos, no tan rápido como deseamos, pero poco a poco se va prendiendo la mecha, soy optimista y confío en nuestro futuro.

    Saludos

     
  6. jorge alejandro

    marzo 29, 2011 at 7:13 am

    Bellisimo y certero post. Gracias Ernesto.

     
  7. Garcia

    marzo 29, 2011 at 8:36 am

    Excelente Ernesto!
    Me da mucho placer el disfrutar el despliegue de tu talento como escritor.

     
  8. teresita cardenas

    marzo 29, 2011 at 8:54 am

    Simplemente extraordinario!

     
  9. Juan Antonio Zas Irigoyen

    marzo 29, 2011 at 9:17 am

    Yo no estoy optimista, pues el Big Brother, este el del norte, donde vivo que todo lo arregla y lo desarregla a su conveniencia, dando explicaciones vagas, como si los interlocutores o todos los que escuchan fueran estupidos , imbeciles o acefalos, si este del norte el que proximamente despues de esta noche larga y oscura, como tu la describes, se apresta con el tirano de turno a dejarnos en la penunmbra y donde no dejaran de aparecer otra vez los que justifican, los cipayos y los que se conforman con morir lentamente.
    No dejo de reconocer su escrito, muy bueno y con el profundo dolor de ver sufrir la patria que lo vio nacer.

     
  10. mauricio

    marzo 29, 2011 at 9:51 am

    Irremediablemente, ese día lo vemos venir… contra viento y marea. No hay mal que dure cien años…

    Ya el palenque no aguanta más.

     
  11. Hansel

    marzo 29, 2011 at 10:37 am

    Hola Ernesto,

    creo que ya te lo dije una vez,eres mejor escritor que periodista.Sensibilidad y firmeza juntas en tu post.Poderoso bolígrafo el tuyo!

    Saludos afectuosos

     
  12. Danilo

    marzo 29, 2011 at 11:07 am

    Todo empezó con amor a una absurda idelogía y con odio a la generación pasada, desechando todo lo vivido. Hay 2 problemas: el nuevo sistema no funciona —demasiados límites, hasta para soñar— y sabiendo del error, el jefe no lo reconoce públicamente y tampoco suelta el poder, falta de honor y humildad total.

     
  13. Lori

    marzo 29, 2011 at 11:32 am

    Eso es poesía.

     
  14. Lori

    marzo 29, 2011 at 11:39 am

    Este post es el poema q resume las ansiedades de todos los q estamos viviendo el horror y q queremos la Patria con el mismo sentimiento del Maestro: “con todos y para el bien de todos” Aclarando q cuando llegue el día lo primero q se deberá hacer es justicia.

     
  15. José Antonio Torrent Aróstegui

    marzo 29, 2011 at 11:56 am

    Es lo MEJOR que has escrito (hasta ahora) … Me he quedado verdaderamente impactado!

     
  16. el_yoyo

    marzo 29, 2011 at 12:06 pm

    Muy ejercicio literario, pero Ernesto dime una cosa:

    Hay algun signo por el cual se pueda tener la misma esperanza de que este sueño (o pesadilla) está a punto de terminar?

    ¿Me he perdido algo?

     
  17. JosEveliio Rodríguez-Abreu

    marzo 29, 2011 at 12:15 pm

    Ernesto me sumo a los comentarios de alabanza por este post poético y singular, de la vigilia compartida.
    !!Enhorabuena y saludos!!

     
  18. José Antonio Torrent Aróstegui

    marzo 29, 2011 at 12:30 pm

    No ha sido un sueño, hermano pequeño. Hay hombres malos que tienen la habilidad de sacar lo peor del alma de los pueblos.
    Se dice que Latinoamérica es dada a este tipo de fenómenos, pero yo creo que es una cuestión global. Ahí tienes a Hitler como ejemplo.
    En 1959 este mismo tipo dijo que ”se podía hacer una revolución no basada en el hambre.” Cuando dijo esto es porque Cuba estaba muy lejos de ser la nación empobrecida que encontraría soluciones a su hambruna en la ideología socialista.
    Mintió una y otra y otra vez y el pueblo cubano le creyó todas esas veces, sin detenerse a pensar por un instante en que lo que decía hoy contradecía lo que había dicho ayer.
    Es cierto que parece un mal sueño. Es cierto que si se hubiesen propuesto deliberadamente destruir a un país en vía al desarrollo no lo hubiesen hecho con tanta eficacia. No se como calificarlo, pero no fue un sueño …
    Fué – no sé – esa histeria colectiva que a veces se adueña de los pueblos y hace que estos pierdan el norte y se desvien del buen camino, guiados por un mal hombre.

     
  19. Maria Silvia

    marzo 29, 2011 at 2:28 pm

    Cuan bien descrito es este deseo nuestro , de una Patria en un nuevo amanecer, el de la tolerancia, el civismo , la democracia , donde ya sea historia estos mas de 50 anos de atraso e ignominia. Aunque a veces sea pesimista cuando veo a jovenes , con consignas prestadas de otras epocas, cuando veo la desidia y la perdida de valores , por otra parte me alegro de ver jovenes como tu y me reconforta pensar como dice la cancion, no todo esta perdido. Siempre digo que la economia es recuperable, es decir, un cambio de gobierno que fomete la mediana y pequena empresa, apertura a inversiones, etc, eso puede traer un mejoramiento economico, desafortunadamente la perdida de valores espirituales , hay que esperar generaciones para que regresen.

     
  20. mutiz

    marzo 29, 2011 at 4:09 pm

    Cada día te superas más, vas a llegar muy lejos en periodismo, qué talento!

     
  21. Benjamín

    marzo 29, 2011 at 4:38 pm

    No le veo el fin a esta monstruosa pesadilla. Si no tomamos las armas, ese infierno enterrará a nuestros bisnietos, llorando lágrimas de sangre.
    Tanto en Cuba como en el exilio creen en los milagros. Si no nos apretamos el cinto, y cargamos el machete, nadie despertará de esa pesadille de horrores.

     
  22. elpidio valdez

    marzo 29, 2011 at 6:23 pm

    Palestino Maravilloso te quedo de Pipi
    Gracias por escribir
    Gracias Hermano

     
  23. Guapi54

    marzo 29, 2011 at 8:19 pm

    Te quedo perfecto, todos tus escritos los disfruto al maximo pero este me ha dejado impactada.
    Sigue adelante chino que llegaras muy lejos.
    Gracias por estar entre nosotros no solo entre los mios sino todos los que disfrutamos de tus escritos.

     
  24. Nikita

    marzo 29, 2011 at 8:45 pm

    Ernesto: No vivo en tu país pero cada “CASA” tiene sus problemas. Me encantó tu escrito, me pasmó la perfecta descripción de las situaciones que se sufren entre hermanos y para colmo, junto a la riqueza de tu escrito lo has coronado con ese cuadro maravilloso que parece realizado por un niño y que tan bien culmina tus palabras con “El Grito”.
    Gracias por tus trabajos

     
  25. Paloma

    marzo 29, 2011 at 9:23 pm

    Conmovedor, felicidades

     
  26. yanet

    marzo 30, 2011 at 10:28 am

    yo también padezco ése insomnio, pero tu vigilia es mucho más productiva.
    Duro sentir las dentelladas que describes, más que por ellas en sí, el dolor es terrible cuando sabes que quién te muerde el alma, la dignidad, es uno cómo tú, uno de los tuyos.
    uno que sufre lo que tú, que es tan víctima como tú, que tiene las mismas carencias, a quien igual le ponen el pie arriba, aplastándole lo que es y lo que podría ser.
    me digo que lo que sucede es que esos duermen otro sueño, o que a propósito ponen un velo a sus ojos para no verse, para no ver… siento más que rabia, lástima de esos. creo que será más difícil para ellos, para los que se plegaron, los indiferentes, los victimarios, porque aunque todas sus víctimas los perdonen, el día en que se reconozcan culpables ¿ cómo se perdonarán a sí mismos?

     
  27. Segismundo

    marzo 30, 2011 at 1:54 pm

    “Héme aquí, de estas prisiones cargado // y soñé que en otro estado // más lisonjero me ví “. Así comienza uno de sus monólogos el personaje central de “La vida es sueño” (Calderón de la Barca, 1600-1681) y a quien su padre, Rey de Polonia, mantiene aherrojado en una torre aislado del mundo, por temor a que le arrebate la corona, según una predicción que le hicieran.
    Se pregunta -en otro famoso monólogo- qué pecado ha cometido para merecer tal trato o si el hecho de nacer es ya un pecado en sí mismo. Describe a continuación cómo nacen el ave, el pez, el arroyo y el bruto y viven en libertad; se compara -en unos bellos versos- con ellos y se pregunta porqué él, teniendo más alma, mejor instinto, más vida y más albedrío tiene menos libertad y termina dicho monólogo con otra pregunta : “¿ Qué ley, justicia o razón // negar a los hombres sabe // privilegio tan suave // excepción tan principal // que Dios le ha dado a un cristal // a un pez, a un bruto y a un ave ?”.
    Cuando más tarde, recuperada ya su librtad, al haberse percatado el padre de que estaba cometiendo un feroz atropello con el hijo, el liberado vacila entre una tremenda duda; no sabe si su nueva vida es un sueño o una realidad, o si el sueño fué su anterior cautiverio.
    No sé si esta obra clásica -por imperecedera- del teatro universal, se representó alguna vez en los escenarios de La Habana en los últimos cincuenta años, por ser toda ella un verdadero canto a la libertad.
    Esa realidad que se confunde con un sueño o ese sueño que se confunde con una realidad añorada, es lo que nos trae hoy Ernesto en su acertado artículo. Son el mismo sueño y realidad que alumbró Calderón hace cuatro siglos y que yo me he permitido sacar aquí a colación, más que como homenaje al Gran Calderón, como reconocimiento al Pequeño Hermano, paladín de la libertad del pueblo cubano que, a su vez, también se halla encerrado en una isla por el temor que siente un falso padre a que le arrebaten la corona.

     
  28. Manozeta

    marzo 30, 2011 at 4:20 pm

    Ernesto, este último post tuyo me ha conmovido. Quizá para ti y para otros que leen y comentan aquí sea un acto de hipocresía de mi parte, pero no lo es. Reflejas en tu comentario tu verdad y la de millones de cubanos más y merecen todo mi respeto.
    Sin embargo, creo que es una verdad incompleta. De ese fatídico sueño hipnótico en que viven millones de compatriotas no se despierta cuando se abandona la isla, en todo caso lo único que se logra es cambiar de lecho. Y es que las fuerzas que mantienen la situación y el conflicto entre hermanos están presentes tanto dentro como fuera de la isla. Pero te diría que para despertar de este sueño lo primero que necesitamos es entendernos y mientras sigamos hablando el lenguaje de las élites que se nutren del conflicto no lograremos escuchar la señal que nos haga despertar.
    ¿Podremos algún día expresarnos en un lenguaje ciudadano donde todos nos podamos reconocer y respetar como parte de una sociedad civil diversa sin hegemonías de clase?

     
  29. Nestor F.

    marzo 30, 2011 at 7:51 pm

    Excelente uso del simil del sueño,la pesadilla y el despertar.Ernesto representa el equilibrio necesario en este exilio cubano tan fragmentado.Magnifico mi hermano,mis aprecios infinitos para ti.

     
  30. AGILEAS

    marzo 31, 2011 at 5:16 pm

    Eres un buen Bayamés.

     
  31. anamaria

    abril 1, 2011 at 1:33 am

    hola Ernesto

    yo creo que si que esta pronto el dia que nuestra islita despertara de su letargo de mas de medio siglo y como tu yo tambien quiero estar despierta, muchas veces y no se si sera por nuestro permanenete deseo, nos hemos imaginado que el fin esta cerca, pero yo creo que ahora si de una manera u otra, no se pero si viene llegando como dice Chrinino yo no se como pasara, pero siempre he tenido la casi seguridad, que este fin no va a estar banado de sangre, ya nuestro pueblo (y siempre hablo de las dos orillas) ha sufrido bastante y estoy bien convencida que la transcision sera pacifica.

    Aue Dios lo quiera asi.

     
  32. Pedro

    abril 4, 2011 at 1:30 pm

    AMEN

     
  33. El Tábano

    abril 5, 2011 at 2:38 am

    Vengo leyéndote desde que estabas en Cuba. De todo lo que has escrito, éste ha sido -en mi muy modesta opinión-el mejor de tus artículos: poético, conmovedor, profundo. Martí expresó las más desnudas verdades con el más bello lenguaje. Tú lo estás logrando también. Bienvenido el escritor y bienvenido el político comprometido con el sufrimiento de su pueblo. ¡Dios te bendiga, Ernesto!

     
    • El Pequeño Hermano

      abril 5, 2011 at 3:07 am

      Gracias infinitas por tus palabras, también conmovedoras para mí. Doy gracias por contar con lectores como tú.

       
  34. Barbaro Lorenzo

    abril 18, 2011 at 1:55 pm

    Ernesto: si bien he sido el ultimo en entrar al ruedo, lo que explica lo dilatado entre fecha de tu articulo El Imsomnio y mi mensaje, no es tarde para honrar y resaltar lo bueno. Es que el articulo y muchos de los comentarios me han conmvido. Ya tengo casi 18 anos fuera de Cuba y anoro tanto el Prado como
    el Yara de la sierra donde naci, alli mismo si, en la ahora casa museo de santo domingo: la casa de Lucas Castillo mi bisabuelo. Un saludo afectuoso.

     
    • El Pequeño Hermano

      abril 18, 2011 at 1:59 pm

      No importa cuándo entres a este espacio, amigo mío. Eres bienvenido. Gracias por tu tiempo y por tus comentarios.

       
  35. Alma Betancourt

    mayo 25, 2011 at 4:32 pm

    Una vez me dijiste… “irónicamente luego que salí de Cuba hay gente que dejo de leerme, tu entre ellas”. Pues bien, yo quizás cometí ese error ante la jactancia de tenerte ya en persona; pero me pusiste a pensar.
    Eso y el hecho de que no nos vemos casi y no podemos conversar frecuentemente, me llevaron a leer nuevamente. Estoy poniéndome al día lentamente.
    Hasta ahora… no sé más adelante… Este es lo mejor que he leído. No por falta de calidad en los anteriores sino por el concepto más dadaísta que surrealista que encierra.
    Mantengámonos bien despiertos para que nadie tenga que contarnos.

     

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