Podría pasar por una broma de pésimo gusto. Podría pasar por invención de un espíritu jocoso. Por desgracia, terrible desgracia, no lo es: el sitio donde el joven de 34 años llamado Alexander Otero, se encuentra en estas fotos es nada más y nada menos que el terreno que el Órgano Popular de la Vivienda en Granma le otorgó para construir su domicilio. Observémosle con detenimiento. Vale la pena analizar esta imagen deprimente y cruel.
Se trata del pater familias cuya acción desesperada -plantando una covacha de lástima en medio de la ciudad de Bayamo, para llamar la atención sobre su caso-, fue motivo noticioso en este mismo blog, en la entrada anterior. Prometí dar continuidad a la noticia; algunos lectores así lo solicitaron –según la usanza del periodismo serio, y de receptores exigentes-. Esta es esa necesaria continuación.
(Área exacta que deberá ocupar su casa)







