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¿Quién Dijo que Todo está Perdido?

01 nov

Uno.

Quien lo mira pasar, con su metro ochenta y ocho de estatura, y su complexión de pívot de basket, jamás adivinaría cuál es en verdad su profesión y desvelo. A menos que lleve encima, claro está, la inmensa bata blanca que le acredita como salvador de vidas.

Su nombre: Fernando Mederos. Desde hace mucho, es el hematólogo estrella que, en mi ciudad, ha consagrado sus días al tratamiento de niños con cáncer en la sangre. Un doctor de voz radial, de maneras especiales y de una energía positiva que se percibe con claridad estremecedora.

A pesar de ello, la notoriedad de Mederos tiene una arista más sensacionalista, y más dolorosa: es el cubano infectado con el VIH más longevo del país, sin tratamiento médico. Contrajo la infección en 1978, en Guinea Bissau, mientras cumplía una misión internacionalista.

Resumir su vida en unos pocos párrafos es una empresa que me supera. Sin embargo, decir que este hombre fue de los primeros diagnosticados en Cuba, y de los que sufrieron la discriminación de la ignorancia, la reclusión en “sidatorios” donde, según palabras suyas, les llevaban más que a sanar, a morir; decir que fue inhabilitado por mucho tiempo para ejercer la profesión que estudió, y que ama frenéticamente, quizás daría luces sobre su estirpe y su historia.

Nadie que le mire pasar por las angostas calles de mi ciudad imagina el tamaño de las afrentas, el dolor infinito que padeció este hombre admirable. Mucho menos, quienes le deben la vida de un niño, o quienes comprueban la dulzura conque cada día se empecina en robarle víctimas a la muerte.

Dos.

Entre las historias de lágrimas y desesperanza vividas cuando aquel huracán Dennis asoló mi región, conocí de forma directa una que conservo en mi reducto de razones para tener, como Martí, fe en el mejoramiento humano y en la utilidad de la virtud:

La única casa de mampostería de un pobrísimo barrio llamado Revacadero, en la localidad de Media Luna, acogió entre sus paredes a cinco familias que perdieron en una sola madrugada sus techos y todas sus pertenencias.

Sin embargo, una familia, pasados los vientos tremendos, permanecía a la intemperie sin atreverse a acercarse a la casa que fungía, momentáneamente, como refugio de vecinos. La razón de la distancia era religiosa y social.

Se trataba -la familia desvalida- de cinco Testigos de Jehová, que jamás habían hecho buenas migas con los dueños de aquella vivienda privilegiada: católicos consagrados. Según supe después, el antagonismo se había heredado generacionalmente con un empecinamiento odioso.

Pero ningún fenómeno natural destruye los sentimientos y la humanidad en los hombres de bien.

El pater familias de los católicos, un carpintero de nombre estruendoso: Ormán Villalón, no se separó de los cinco protestantes, y de sus tablas raídas, hasta convencerles casi por la fuerza de que también para ellos había cobija en su hogar. Recuerdo el recelo en los ojos de quienes pisaban, por vez primera, el que hasta entonces fuera el sancta sanctorum de sus enemigos.

Hace muy poco tuve noticias de aquellas dos familias a quienes sus dioses enfrentaron alguna vez: desde hace 5 años son poco menos que hermanos. Coexisten en el mismo poblado minúsculo, con la fe dividida, pero con el mutuo agradecimiento de las heridas zanjadas para siempre.

Tres.

Pasó, con velocidad inusitada, de héroe social a villano. Como ocurren las cosas en tierra de fanáticos.

Pasó de ser el más admirado y honorable maestro de la enseñanza primaria en mi ciudad, con un currículum incomparable y una vocación de evangelio vivo, a ser la encarnación de lo perverso para los presuntos defensores de la verdad.

Su nombre: Enrique Martínez Fajardo, masón grado 33, hombre idolatrado por interminables generaciones de bayameses educados bajo su égida, que jamás comprendieron cómo al “señor Martínez” podían haberlo vaporizado con tanto rencor.

¿Cuál fue su pecado?, pues la acusación anónima de que en su logia se reunían desafectos del sistema a discrepar de la política nacional. Se le acusó de fundar partidos políticos fantasmas, y de instruir a los disidentes locales. Todavía hoy, cuando lo cuenta, Martínez Fajardo sostiene una sonrisa agridulce.

Los actos de repudio más tristemente célebres de esta ciudad, se los obsequiaron a él. Los más multitudinarios, los más encarnizados. El extremo del paroxismo fue abismal: llevaron entre las turbas a sus ex alumnos: niños de once años de edad, que no comprendían por qué, pero sabían que ahora debían gritar y ofender al amado señor Martínez.

Esto lo recuerdo demasiado bien. Aunque por fortuna divina no estuve entre los elegidos para aquellos actos tremendos, yo estudiaba, pequeñísimo aún, en su misma escuela. La escuela que, por cierto, cambió su himno porque el histórico, el que siempre cantábamos con orgullo, lo había escrito también el señor Martínez.

Hoy no consigue pasar inadvertido en ningún lugar. Con sus décadas a cuestas conversa en cada esquina con un amigo, o un amigo de sus amigos: Martínez Fajardo fue el maestro de toda una ciudad, y eso no se borra con estigmas ni actos de repudio.

Como tampoco le borraron la risa divertida con que cuenta sus anécdotas con los niños, o la sonrisa admirable con que se burla de las calumnias de que fuera víctima. Yo, que jamás le dejo pasar por mi lado sin detenerlo, no he conseguido advertir una partícula de odio entre sus memorias maltratadas.

Final

Alejo Carpentier escribió el párrafo más memorable de la novelística cubana. Un párrafo que jamás he conseguido leer sin sentir un profundo estremecimiento en la piel:

“Y comprendía, ahora, que el hombre nunca sabe para quién padece y espera. Padece y espera y trabaja para gentes que nunca conocerá, y que a su vez padecerán y esperarán y trabajarán para otros que tampoco serán felices, pues el hombre siempre ansía una felicidad situada más allá de la porción que le es otorgada. Pero la grandeza del hombre está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse Tareas. En el Reino de los Cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que allá todo es jerarquía establecida, incógnita despejada, existir sin término, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por ello, agobiado de penas y de Tareas, hermoso dentro de su miseria, capaz de amar en medio de las plagas, el hombre sólo puede hallar su grandeza, su máxima medida, en el Reino de este Mundo”.

Carpentier fue demoledor.

Mientras más lo pienso, y mientras más recuerdo las historias dignas, los testimonios que hombres cercanos me han obsequiado en estos días sin fe, más me pregunto, con Fito, quién dijo que todo está perdido mientras haya tantos dispuestos a ofrecer su corazón.

 
27 comentarios

Publicado por en noviembre 1, 2010 en 05 Noviembre, 2010

 

27 Respuestas a “¿Quién Dijo que Todo está Perdido?

  1. El Profe

    noviembre 1, 2010 at 3:28 pm

    Yo vengo a entregar mi corazon

     
    • Betsy

      noviembre 9, 2010 at 6:03 pm

      Hola :
      Estoy muy lejos de Cuba , pero estoy asombrada de lo bien que esriben y dicen las cosas , asi de sencillas….naci en Santiago de Cuba y de verdad me da curiosidad saber de mi tierra.
      Lindas historias y muy bien narradas , suerte

      B

       
    • juan milanes

      noviembre 24, 2010 at 11:45 am

      mira soy bayames de corazon, auqneu no naci en bayamo, pero trabaje por 20 años y tengo mis semillas ahi todavia, te felicicto por como escribes y lo valiente eres, pero no puede ser de otra manera , eres de la nueva generacion¡¡¡¡ no hay otra.y te deseo exitos y suerte dr. milanes ex-ortopedico del cespedes.

       
  2. Nestor F.

    noviembre 1, 2010 at 4:43 pm

    Excelente Ernesto,muy bien contadas las historias.Me encanta saber de estos sucesos cotidianos que son en definitiva la esencia de una nación. No importa cuanto teorisemos aquí sobre la realidad general del país y sobre lo difícil de vislumbrar su futuro,es como si estuviéramos pintando ideas y soluciones en el aire, sin embargo son estos detalles de la anónima vida diaria los que en definitiva dejan profunda huella en la gente, que ,aun cuando les hayan quitado todo, saben que la esperanza y el amor al prójimo son lo ultimo que se pierden.

     
  3. espejomudo

    noviembre 1, 2010 at 4:56 pm

    Las historias, envueltas en tus palabras, hacen que salten las lágrimas y se expanda el corazón.
    Gracias

     
  4. JorgeCR

    noviembre 1, 2010 at 5:59 pm

    Gracias Ernesto. A veces, en las mañanas, luego de repasar las noticias desde y sobre Cuba, mi corazón se estruja y me vuelvo pesimista y gruñón. Pero cosas como las que cuentas ahora, tan bien escritas, me mejoran el día.

     
  5. Luis del Rosario

    noviembre 2, 2010 at 4:12 am

    Bueno. Muy bueno. Buenísimo.
    Por cierto, sigo tu blog desde Ucrania y está entre mis favoritos.
    Gracias.

     
    • elpequenohermano

      noviembre 2, 2010 at 12:50 pm

      Pues oye desde dónde… Ucrania. Fenomenal amigo. Me fascina saber que hay lectores desde tantos sitios diferentes, con visiones y realidades tan diversas.

      Mis gracias a todos los que siguen leyendo y apoyando este blog con sus buenas energías, desde los cuatro costados del planeta.

       
      • Jorge Leon

        noviembre 3, 2010 at 2:56 pm

        Hola Ernesto, te sigo desde hace poco tiempo en que vi tu blog y te felicito por tanto talento. Desde entonces no dejo de leer tus articulos que imagino con cuanto trabajo los subes a tu blog desde cuba. Gracias y muchos exitos.
        Un abrazo desde el Africa.
        jorge

         
  6. Javier

    noviembre 2, 2010 at 9:14 am

    Compadre,

    A pesar de q eres un magnifico escritor, y sobre todo periodista, este es uno de los post mas humanos y q mas me han tocado el corazon.
    Por ahi vi q usaste el termino “pobrisimo”, me parece q en ese caso se utiliza “pauperrimo”.
    Pero por lo demas, ha sido una lectura fabulosa. A veces me pregunto si estoy leyendo al proximo Reinaldo Arenas del exilio.

    Te felicito sobremanera,

    un saludo desde el exilio, muy cerquita de donde Jose Maria Heredia plasmo su verso en la cascada.

     
    • elpequenohermano

      noviembre 2, 2010 at 11:30 am

      Me ha gustado mucho tu comentario, Javier. Gracias por tus palabras. Ah… pobrísimo sí existe, y es un sinónimo de paupérrimo. Esta última me disgusta como palabra, fonéticamente no me cae bien, vaya… por eso no la uso.
      Un abrazo.

       
  7. Benjamín

    noviembre 2, 2010 at 3:07 pm

    Ernesto: Le escribo desde el frío helado de Canadá. Brillante su artículo.
    Hace una hora aproximadamente, conversaba con una amiga a quién le presté “Conversación en La Catedral” de Mario Vargas Llosa. Había terminado el libro y se sentía algo deprimida por esa lectura, de las terribles vidas de esos personajes y, que no veía ni un asomo de esperanza en su moraleja.
    Yo le respondí con un viejo proverbio chino: “En todo lo malo, siempre hay algo bueno que sacar”. Y le decía que el castrismo era la más feroz y brutal pesadilla por la que el pueblo de Cuba ha pasado en toda su historia.
    Pero esa historia terrible y espeluznante tiene una maravillosa moraleja: la esperanza de que jamás, jamás, jamás, el pueblo de Cuba se dejará estafar otra vez, por un desequilibrado mental vestido con alhajas de Profeta.
    Y ese es el renacer de nustra esperanza.
    Tu historia se inscribe en esa inconmovible esperanza.
    Gracias por tus artículos tan extraordinarios y, un abrazo de hermano, desde estas árticas temperaturas.

     
  8. Nestor F.

    noviembre 2, 2010 at 4:36 pm

    Quién dijo que todo esta perdido? Ernesto viene a ofrecernos este blog.

     
  9. Salvador

    noviembre 2, 2010 at 5:13 pm

    Gracias por tus palabras!! Son inspiradoras y tienes todo mi respeto!! De un Bayames en EU. Un abrazo!

     
  10. Say

    noviembre 2, 2010 at 5:38 pm

    Ernesto:
    Genial este post, como todos los de tu blog. También lo tengo entre mis favoritos. Muchas veces temo que el alto costo humano y cívico de tantos años de barbarie hagan el daño irreversible. Este post es un soplo de esperanza. Gracias.
    Saludos.

     
  11. jorge p

    noviembre 2, 2010 at 9:19 pm

    Ernesto, muy bueno tu post. Acotaciones: lo que unió al católico y al Testigo de Jehová fue su Dios. Carpentier escribía maravillosametne bien, pero no tenía idea de qué era el Reino de los Cielos, lo cual es comprensible dada su tendencia al materialismo. Separa el cielo de la tierra y te quedas sin lo uno y sin lo otro.Para mí un buen ejemplo del Reino de este Mundo es la Cuba de los Castro.Si se quiere tener una idea de qué es el Reino de los Cielos conviene leer al gran poeta (San)Juan de la Cruz. Que Dios te bendiga.

     
  12. Fernan

    noviembre 3, 2010 at 8:45 am

    Como bien han comentado muchas de las personas, un articulo magnifico, es verdad que hay buenas personas y la humanidad se manifiesta en todo momento. Lo que te dije en otors comentarios sobre publicar tus articulos ya me habia leido el que me recomendaste en kaosenlared, te puse ese ejemplo porque de ahi te conoci y comence a seguir tus articulos, creo quees bueno para darte a conocer y que otras muchas personas tengan el privilegio de leer tus escritos, de verdad que eso multiplicaria los receptores de tus mensajes como me paso a mi. Gracias y suerte, ah y te escribo desde Canada, como el titulo de una novela cubana, sin perder la ternura

     
  13. Raul

    noviembre 3, 2010 at 2:47 pm

    Javier, Ernesto tiene razón. El diccionario de la RAE recoge, como superlativos de pobre, los dos vocablos, el culto “paupérimo” (y yo añadiría que en desuso) y “pobrísimo”.
    Ernesto, me resulta muy agradable constatar que, en medio de una situación tan sin esperanzas, haya “plumas” como la tuya que aún escriben historias tan humanas y conmovedoras como estas que acabas de regalarnos. Al darlas a conocer estás evitando que caigan al olvido.
    ¡Muchas gracias!

     
  14. Patricia

    noviembre 3, 2010 at 6:41 pm

    Magnífico Ernesto, ¡qué hermoso!, y siempre que haya hombres con el corazón en la mano para darlo es verdad que como dice Fito no todo está perdido.
    ¡Cuántos de tantos lugares!, bueno este viene de Argentina.

     
  15. ngisd

    noviembre 5, 2010 at 2:17 pm

    Hola! Soy dos años más viejo que tú, así que me atrevo a considerarme de tu misma generación. A veces siento que pertenecemos a una generación con manos maniatadas y mordaza bien grande, que en su mejor parte ha dejado el país (por causas económicas… pero si la posibilidad de una mejor economía pasa por lo político, entonces vamos a decirlo bien grande, POR CAUSAS POLÍTICAS).
    Sin embargo, encuentro en tu blog la rebeldía y la autenticidad que denota a una legítima generación de cubanos. Sigue escribiendo así, y no nos dejes caer. Saludos desde escandinavia!

     
  16. Susana

    noviembre 5, 2010 at 5:38 pm

    La historia del señor Martinez me recuerda el film español “La lengua de las mariposas”. La verdad es que las dictaduras son siempre dictaduras, de izquierda, de derecha o religiosas.

    Gracias por alimentarnos la fe en el ser humano y la esperanza de un futuro mejor para Cuba.

     
  17. Pedro

    noviembre 10, 2010 at 12:19 pm

    que dolor hermano, que dolor por mi patria, cuanto sufrimiento, cuanta angustia, cuanta deesperanza pero personas como tu y blog como este dan una luz a un panorama de oscuridad en que nos han sumido. Gracias por mi, por Cuba y por los Cubanos todos.

     
  18. Juan Carlos González Hernández

    noviembre 10, 2010 at 10:12 pm

    Amigo, extraordinario tu articulo, y como me dijo una vez un amigo que por desgracia en estos dias nos ha dejado: “menos mal que tu eres de esos, que cuando niños, ponian el corazon en el juego para que fuese la pelota”. Desde Rio Cuarto Argentina te saluda otro cubano mas que anda por ahi por el mundo dichoso de encontrar un blog como el tuyo.

     
    • elpequenohermano

      noviembre 10, 2010 at 11:22 pm

      Me fascina saber que lo que escribo causa ese efecto en lectores como tú. Creo que esa es mi única vanidad con la escritura: conseguir “mover” al lector, contarle cosas de forma que él pueda coincidir o no con ellas, pero que advierta que están escritas con honestidad y pasión. Gracias por tu apoyo leyendo este blog. Mi abrazo para ti.

       
  19. Ana

    noviembre 11, 2010 at 1:28 am

    ernesto he visto tu blog por casualidad y siento no haberlo visto antes. Tus historias separan a las personas, individualmente, con sus vivencias y sus caracteristicas propias de una masa amorfa y etiquetada que somos hoy en dia los cubanos donde quiera que estemos. Creeras que ando chiflada, pero estas cosas que he leido me producen un poco de angustia, por esas muchas otras historias que no conocemos y que son la prueba que somos individuos y no ganado, es como si hubiese encontrado en tus historias la via de reconocerme y reconocer a los demas como verdaderos mundos interesantes y dignos que nada tienen que ver con la imagen a veces chavacana y otras de infinito choteo con que nos identifican en muchas ocaciones.
    Muchas gracias

     
  20. Josepcalvet

    noviembre 12, 2010 at 8:00 am

    ¿Quién dijo que todo está perdido?

    Yo no por supuesto. Siempre he creído y me gusta decirlo así, que este partido lo vamos a ganar. Es como la gente de Cuba, de Senegal, etc de todas partes que son forofos del Barça. Yo soy forofo de Cuba y sé que este partido se gana en la segunda parte. Me refiero al partido de la campaña mediática contra Cuba.

    Leo en PD el artículo de Ernesto sobre las nuevas obligaciones de los periodistas oficiales: ¡Abrir, mantener un blog y además hacerlo con buen ánimo y sin bostezar¡

    Ernesto no cree en ello, y como tiene los recursos suficientes para ejercer su Libertad de Expresión así lo dice en su artículo Operación blogger: algoritmo para un fracaso publicado en el último número de la revista independiente Voces. El artículo lo he leído publicado en PD y es un intento frustrado por desacreditar a sus ex-colegas de profesión, es decir a los periodistas cubanos a los que trata poco menos que de borregos, sumisos, disconformes ante la nueva tarea, etc. Es su opinión mal informada por lo que se ve. Hasta un gallego como yo es capaz de ver cómo en ese texto prima la obligación de ‘combatir’ a poder decir medianamente la verdad. He dejado este comentario:

    Josepcalvet // Nov 12, 2010 at 13:42

    La verdad es que el comentario debo ponerlo en el blog de Ernesto, y lo voy a hacer, pero ya que estoy aquí, dos líneas.
    Está muy bien que Ernesto Morales, periodista en Radio Bayamo hasta que lo despidieron porque por ahora no es compatible trabajar en un medio oficial y poner a parir a su patrón (bueno realmente eso no es posible en ningún lado), pues como digo es buen que ese joven periodista escriba y así ir viendo qué hay detrás de una bonita prosa. Falsa y lamentable como no voy a tratar de demostrar. Tan sólo un apunte: sigo a la periodista Zenia Regalado desde hace unos tres años o más. Cuando su blog cumplió dos años y tenía muchos lectores latinoamericanos sobre todo, publicó esta entrada. Los comentarios señalan qué tipo de zombies, aburridos, desilusionados, obligados, forzados, etc amigos tiene Zenia. Más tarde el blog, su autora mejor dicho, tuvo que parar el trabajo día a día y hace unos meses ha vuelto, aunque sin el nivel de audiencia de hace tres años. Eso no importa. Lo que importa es cuánas zenias hay en Cuba, que Ernesto no tiene ni p… idea de que existen. Hay que tener presente que Ernesto Morales, muy informado no está en general de la vida de su país. El 16 de febrero de 2010, muy poco antes de morir Orlando Zapata, realiza una entrevista al matrimonio Escobar-Sánchez (que es la que le cuesta el despido de su trabajo) y resulta que ese día, Ernesto no sabe quién es OZT, ni sabe que está en huelga de hambre, ni sabe nada ¡¡¡ según él mismo dice.
    Pero ahora sí que sabe que los aburridos periodistas, bla, bla, bla. Mientras tanto decenas de periodistas, no ahora, sino hace muchísimo tiempo tiene blogs personales, sin nada que ver con su trabajo, y decenas de periodistas, tienen blogs ‘combativos’ . ¿Quieren 100 nombres de blogs cubanos editados dentro de la isla, con más de dos años de antigüedad? ¿NO? ¡De nada¡

    Zenia Regalado: Periodista de Pinar del Río
    Fecha de apertura de su blog: Abril 2005

    http://imaginados.blogia.com/2007/040801-este-blog-cumple-dos-anos.php

    PD Ruego que no pase como hace unos días que tres comentarios de este servidor fueron sin querer a “spam”, pero advertida la cosa, nunca volvieron a su lugar de destino. Thanks ¡¡¡

    Your comment is awaiting moderation. ¡Oh yes, awaiting es català de Girona ¡¡¡¡¡

     
  21. Sandra Cuesta

    enero 12, 2011 at 10:54 pm

    Todos tus articulos son geniales.El de el senor Martinez, debo agradecertelo ,como exalumna de el y amiga.Siempre nos parecio a mi familia y a mi que habian cometido la peor de las cobardias con el.Para mi ha sido y sera el mejor maestro que tuve y la inspiracion para estudiar magisterio.
    Felicitaciones.

     

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